viernes, 30 de octubre de 2015

Purulhà

El municipio aún no contaba con certeza jurídica, cuando se fundó y estableció la Cabecera, ni cual haya sido la etnia básica, pues mientras que unos sostienen que los primeros pobladores del Municipio fueron Lacandones, otros dicen que fuero Pocom’chies y que sentaron sus realezas en la región Oriental, mayormente en las riveras del río Sinanjá, en donde continuamente vivieron en luchas internas.
Se cree que en el año de 1,809 llegaron al lugar los primeros pobladores en busca de pastos para su ganado y agua para sus cultivos, según datos recogidos fueron estos las familias: Chavarria, Flores, Castro y Cruz, provenientes de los lugares áridos de la Baja Verapaz.
Don Ignacio Chavarria, persona dinámica y entusiasta que contribuy al inicio de la civilización de las pocas familias de la etnia Pocom’chi que habitaban éste lugar y sus alrededores. De 1,810 a 1,830 se suscitaron en esta zona varios acontecimientos, que estancaron el desarrollo del pueblo, como fueron, ciertos grupos de aborígenes que habitaron los  lugares que hoy forman las fincas, Santa Rita Panzal, Bremen, Chejel, Westfalia, Balamche, además de las riveras de los ríos: Sinanjá y Matanzas.
Etimológicamente, Purulhá significa “ AGUA QUE HIERVE “. O “ HERVIDERO DE AGUA “. Del Idioma Q’ueq’chi. “ PURUL” Cosa que hierve y “ HA “ Agua, aunque lingüistas dicen que la palabra se origina del idioma POCOM’CHI, y que se compone de las voces: “ PUR “ Que significa Jute, “ PURUL “ Jute y de “HA” Agua.

Se cree que el nombre de Purulhá se originó  en el arrollo de la Pila Cómo en el rio del Mezcal y pueden verse muchísimos Jutes; posteriormente se le antepuso el nombre de SAN ANTONIO en honor a su patrono San Antonio de Padua.
b. Cultura e identidad
La cultura de un pueblo es parte de su riqueza intangible; se manifiesta en costumbres y tradiciones, religión, rituales,  vestimenta, normas de comportamiento y sistemas de creencias; también se entiende como toda información y habilidades que posee el ser humano.
El municipio de Purulhá, tiene un acervo cultural muy importante que conserva a la fecha; entre ellas: tradiciones, costumbres y creencias que se han transmitido generación.
En el municipio se habla el idioma Q’eqchi’ en la parte alta y media de la comprensión municipal; Pocom’chí en la región que colinda con Alta Verapaz, particularmente con los municipios de Tactic y Tamahú; A’chí, en el área que limita con San Miguel Chicaj; y español en el Casco Urbano y en las aldeas de Peña del Ángel y Panimá.
En cuanto a la vestimenta, la mujer usa güipil bordado de distintos y vivos colores, tejido por ellas mismas, complementado con un corte o faldón que se ciñe en la cintura con un cordón de cáñamo, mismo que llega a medir hasta seis varas. El pelo es amarrado con listones de seda y, al cuello lucen chachales de plata.

Los hombres, camisas y pantalones corrientes, los compran en los comercios locales o fuera del municipio, o bien, los mandan a fabricar a la medida en las sastrerías locales; a diferencia de las  mujeres, los hombres ya no usan trajes típicos.
c. Costumbres y tradiciones
El municipio tiene una riqueza cultural maya visible en las costumbres y tradiciones entre las que sobresalen  La Pedida de la Novia, La Velación de las Flores, Las Cofradías, las procesiones de Semana Santa, El Día de Todos los Santos y de  Difuntos, la celebración de la Feria Titular, los ritos mayas en los altares sagrados.
Una costumbre de mucho colorido y significado netamente purulense la constituye la Vela de las Flores, esto cómo su nombre lo indica, consiste en la velación de las Flores y se celebra en la cofradía del Cristo de Ostúa, que es llevado en peregrinación en el lugar denominado El Rincón de la Cabecera Departamental de Salamá; el día antes de la salida al lugar de destino a donde deberán llegar el 15 de enero, todos los devotos aportan flores de todos los colores y variedades, siendo las más comunes las gladiolas, típicas del Municipio, las que son veladas durante toda la noche.

Una costumbre que va ya desapareciendo ante el empuje de las costumbres modernas, lo constituye el de las Pedidas de Novias para el pretendiente; los compromisos por lo regular son entre los padres, puesto que las relaciones entre los posibles candidatos al matrimonio, se han visto únicamente de lejos.
Entre las creencias La Ceremonia del Maíz, El Pájaro Carpintero, El Tronchador, La Siguanaba del Ojo, El Hijillo.
Existen grupos de católicos, que se agrupan en los barrios de la cabecera municipal para venerar imágenes o patronos, a estos grupos se le llama Cofradías;  y cuentan con capillas establecidas en los barrios, en la cuales se realizan celebraciones para los días especiales, donde los mayordomos y feligreses se reúnen para convidar con comidas, bebidas típicas y, música de marimba.
Los grupos de  cofrades están muy arraigados en el municipio, de las siete que existen está la Cofradía de San Antonio, El Santo Sacramento, San José, Santa Cruz, Santa Cruz del Siglo, Santo Niño, y la del Señor de Esquipulas.
Fiesta patronal
Para el año 1954 por Acuerdo Gubernativo del 10 de abril, la fiesta de Purulhá se elevó a categoría de Feria, dicha festividad año con año ha cobrado mayor esplendor y entusiasmo, mayormente en lo que se refiere a los actos sociales, culturales y deportivos, sobresaliendo las Investiduras de la Flor de La Feria, Belleza Indígena y Estudiantiles. La fiesta es en honor a San Antonio de Padua e inicia el 7 al 13 de junio
Lugares Sagrados

Entre los lugares sagrados mayas están: La  Cueva de Chicoy, La Campana, y las Cuevas de San Alfredo, en los cuales los  sacerdotes mayas y personas creyentes, efectúan ceremonias para pedir al dios del cielo y de los cerros por abundancia de cosechas, salud, trabajo y prosperidad; se ofrendan candelas, incienso, bebidas y comida.


Cerro de la Santa Cruz Salamà Baja Verapaz

http://www.deguate.com/artman/uploads/24/santacruz3.gifCerro de la Santa Cruz, es una reserva forestal y mirador,  cuyas faldas se localizan a 1.5 kilométros del centro de la ciudad de Salamá, a una altura de 1,260 metros sobre el nivel del mar, lo cual implica un ascenso de 320 metros desde el casco urbano del municipio, el cual es un lugar especial para aquellos amantes de la naturaleza y la fotografía.

El sendero por el cual se llega al Cerro de la Santa Cruz se encuentra atrás del Calvario, y en la cima de dicho cerro es el lugar perfecto en donde el turista puede disfrutar de la vista insuperable del valle y el pueblo de Salamá, y apreciar la naturaleza del cerro y del valle, el cual forma parte del altiplano central de Baja Verapaz, que es una planicie bordeada por la Sierra de Chuacús hacia el sur con pendientes escarpadas, y la Sierra de las Minas al norte formada por montañas o colinas moderadamente escarpadas;  su conformación geológica corresponde a tierras altas cristalinas, y predominan los bosques de pino. El valle contiene un paisaje antropizado de cultivos de riego. El mirador permite una visual de 180 grados hacia el Valle, en primer plano se observa San Jerónimo y al fondo del paisaje Salamá.

Existen 2 vías principales para arribar a la cima, una vehicular de terracería, y varios senderos peatonales que conducen desde algunos hitos de la ciudad (como El calvario o el Templo de Minerva) a la cima. Ambos accesos se caracterizan por ser de gran pendiente en algunos tramos y por no contar con ningún tipo de protección. El tiempo estimado para su ascenso es de 20 minutos en vehículo y de 30 a 45 minutos a pie. Son destacables las vistas escénicas que se observan en el ascenso al cerro.

Fue erigida frente a la pequeña capilla de barro y piedra, una cruz de cemento de concreto de aproximadamente 6.5 metros de altura, la cual se divisa desde prácticamente cualquier parte del valle. Le antañona Ceiba, que invita a los escaladores a olvidar su cansancio bajo la frondosa sombra que ofrece.

El cerro de la Cruz, tradicionalmente ha sido un centro de peregrinación de todas las religiones. Este lugar es utilizado por la población local de Salamá para realizar días de campo, veladas y rezados; se celebra el 3 de mayo día de la Cruz y el día de la Asunción, durante estas celebraciones se presenta el baile tradicional de los Mazates, es el único baile folklórico de Salamá, amenizado con marimba. Es el día para hacer rogaciones por que la lluvia propicie una buena cosecha en el nuevo año. Además de esta tradición, personas de diferentes religiones realizan actividades en diferentes épocas del año, tales como cultos religiosos (evangélicos) y ritos mayas. Es así que el Cerro de la Cruz, cumple con un objetivo; es parte de nuestra cultura y de nuestra historia. Durante el mes de Mayo, al inico (2 y 3 de mayo) y al final ( 26 y 27 de mayo ) se realiza la peregrinación católica tradicional.

Ancestrales remembranzas se mezclan con los ritos católicos para forjar una nueva tradición. La festividad del Día de la Cruz coincide con las fechas en que los antiguos pueblos subían a sus cerros sagrados y rogaban a Chac, dios de la Lluvia, que les fuera propicio para poder lograr una abundante cosecha. En la actualidad Chac ha sido asimilado y convertido en las cruces verdes que en todos los adoratorios conservan los pueblos de origen maya.

La Presa del Cerro localizada en el Cerro de la Santa Cruz es un lugar turístico natural, de la cual según la leyenda bajaba el agua a la ciudad de Salamá, y entre sus características principales está, que dicha agua es pura sin ninguna contaminación, ya que la misma nace del mismo cerro, pudiéndose apreciar en el invierno cangrejos que miden dos cuartas aproximadamente, y los famosos huillines, pescados de color negro y de bigotes largos, que se cree que nacen dentro de una cueva onda y oscura del mismo cerro, y que al salir se quedan ciegos por la intensidad de la luz, pudiendo ser atrapados con facilidad.

A los costados del Cerro de La Santa Cruz se pueden encontrar ranchos y churrasqueras para descansar y pasar el día, pudiendo ascender en vehículo de doble tracción, o bien por veredas que parten de la ciudad.

Templo del Calvario Salamà Baja Verapaz

Sobre una colina se encuentra el Calvario con una ubicación muy especial. Después de un ascenso de 120 gradas se llega al atrio, virtual mirador urbano del cual se divisa la ciudad.

El calvario fue construido aproximadamente en el siglo XVII; contaba en su haber con un púlpito y banca, una pila bautismal pero se perdieron lamentablemente. Las imágenes son Jesús de Santa Clara, San Juan de Dios y el Señor Sepultado, esculpido por Julio Dubois en Guatemala, San Juan, San Juan que años hace se quemó y fue rescatado por Dubois. Hoy día las imágenes están en la iglesia para evitar robos.

Solamente está el Señor de Esquipulas que es una réplica del Señor de Esquipulas de Oriente, según se sabe lo buriló Quirio Castaño. Su celebración es en Enero, es pomposa y participan toda la cristiandad de Salamá.

Así como la mayoría de los Calvarios, se encuentra a una altura superior de nivel promedio dondo se ubica el resto del pueblo.

A principios del XX para la celebración se ponían ventas de golosinas en toda la calle del calvario. Doña Cleotilde Sanabria fue bienhechora del templo hace años.
Atrás del Calvario existía un bosque de pino, madera que sirvió para usarla en el techo de la iglesia de San Mateo.


Quizás no de la misma magnificencia que la Iglesia de Salamá, pero constituye un atractivo particular la celebración de festividades religiosas, durante las cuales se puede apreciar las tradiciones alfombras elaboradas con flores y aserrín. El 15 de enero se realiza la celebración del Cristo de Esquipulas, con juegos pirotécnicos y la quema del Torito Fuego. El día Jueves Santo de la Semana Santa, sube al Calvario el anda del Señor Nazareno a la una de la mañana y desciende a las 10 de la mañana; Y el día Viernes Santo El Nazareno sale a las 5 de la tarde de la iglesia para subir al calvario.


Biotopo del Quetzal Mario Dary Rivera

El Biotopo Mario Dary Rivera, más conocido como del quetzal, es un pequeño pulmón para Centroamérica, porque cada día la destrucción de la naturaleza que lo circunda reduce su aporte a la oxigenación del Istmo.

Llegar hasta él, es recorrer 165 kilómetros con paisajes diversos, empezando por sitios urbanizados, desérticos y soleados hasta llegar a la bruma que envuelve las 1,017 hectáreas que comprenden la extensión del parque. El costo del acceso es mínimo, Q5 para nacionales y Q20 para extranjeros.

Después de recibir las indicaciones del guardarecursos iniciamos el ascenso por el mayor de los dos senderos que recorren el biotopo, el de los Musgos, que es de casi dos horas.

Cuesta arriba

Lo primero que aparece ante nuestra vista es un pequeño vivero de orquídeas, que dan tan sólo una probadita de las 70 especies registradas en la región, prueba fehaciente de la belleza natural que Guatemala posee.

Ya en camino las variedades de plantas aparecen por doquier, de hecho el Biotopo cuenta con más de 50 especies de árboles, muchos de los cuales alcanzan hasta los 40 metros de altura, de ellos cabe mencionar el chipe o shut, en sus distintas variedades, negro, canche y blanco, eucalipto, caucho, ciprés y pino.

Tratamos de hablar mientras realizamos el recorrido, pues aunque es poco probable observar al quetzal, el solo hecho de estar en ese enorme jardín aumenta la esperanza de encontrarlo. Además, no es necesario pronunciar palabra alguna, a menos que sea de exclamación, puesto que la naturaleza que se observa en el recorrido capta toda la atención y por supuesto la película de la cámara.

La poca costumbre de realizar ejercicios nos obliga a parar cada cierto tiempo, ocasión perfecta para conocer algunos detalles importantes del Parque. Por ejemplo, que el agua de lluvia que nosotros conocemos como chipi chipi proviene del agua evaporada en el lago de Izabal, el Golfete y el golfo de Honduras. Mientras el guardarrecursos nos explica éste y otros detalles como la altitud, temperatura y nivel de humedad, los descansos colocados en los estratégicos miradores permiten recobrar la energía y respirar un aire puro y fresco.

En el trayecto además nos encontramos con un par de cascadas y arroyos y una que otra lagartija, que al fin de cuentas fue el único animal que pudimos observar en todo el recorrido, a pesar de que el Biotopo es el hábitat de diversas especies tales como pizotes, gatos de monte, cacomistles, monos aulladores y coches de monte, entre otros. La variedad de aves también es considerable, siendo la más importante el quetzal.

De hecho, este lugar fue originalmente dedicado como un santuario para esta ave, que cada día es más difícil de observar y que se encuentra ya en peligro de extinción. Así es que, pese a que escuchamos un sonido que parece ser el suyo, en ningún momento vislumbramos siquiera el plumaje de su cola, aunque sí tuvimos la oportunidad de conocer su alimento y por supuesto, disfrutar de este maravilloso bosque húmedo, en donde aún, y quién sabe por cuanto tiempo, la naturaleza es la reina de la escena.

Datos útiles

Para su comodidad en el Biotopo encontrará área para acampar y preparar alimentos, servicios sanitarios, agua pura, piscina, tienda y parqueo.

Frente al parque, del otro lado de la carretera, hay un restaurante en donde se encuentran platos típicos de la región.

Lo más recomendable es ir acompañado de un guía, ya que el parque no ofrece ese servicio. Sin embargo, siguiendo la ruta que marca el sendero se pueden realizar cualquiera de los dos recorridos sin ningún problema.

Vale la pena llevar también repelente para mosquitos, pantalón, botas y camisa de manga larga para evitar la picadura de cualquier insecto o serpiente.

No olvides otra mudada de ropa, por si llueve.

Es adecuado llevar largavistas y una grabadora manual para grabar el canto de las aves.
Nunca está de más tener suficiente película para la cámara, la cual debe protegerse en un estuche, porque las lluvias se dejan venir de repente.

El Biotopo fue creado en 1976 por iniciativa de Mario Dary Rivera, quien logró que la Corporación Municipal de Salamá donara las primeras seis caballerías en usufructo vitalicio a la Universidad de San Carlos. Se localiza entre los municipios de Purulhá y Salamá, del departamento de Baja Verapaz.





Santa Cruz Chol Baja Verapaz

El Chol es uno de los municipios más antiguos del departamento de Baja Verapaz, fue fundado por el Fraile Dominico Bartolomé de las Casas, en tierras de los indios Choles por familias ladinas. Según relata la historia, en un principio el municipio fue fundado bajo el nombre de Santa Cruz de Belén de los Indios Choles, la cual data del año 1603, lo que lo convierte en uno de los pueblos del período hispánico más antiguo de las Verapaces con 400 años de existencia aproximadamente,  es por ello que el idioma predominante es el español y no el Achi (idioma de origen Maya).

No se tiene la fecha exacta de la creación oficial del municipio de El Chol, aunque se supone que fue a finales del periodo hispánico, se considera que se realizó en los primeros años de la era republicana, específicamente en el año 1827.

En el censo de población del año  1880,  ya  aparece  como  municipio,  asimismo en la Demarcación Política  de  la República de Guatemala.

El Chol,  como municipio fue suprimido  por  Acuerdo Gubernativo de fecha 29 de agosto de 1935  y anexado al municipio de Granados  y, luego fue restablecido nuevamente la categoría de municipio por Acuerdo Gubernativo  del 14 de   noviembre de 1936, cuyo nombre oficial de la cabecera y del municipio es El Chol. La feria y fiesta titular se celebra del 6 al 8 de diciembre de cada año, en honor a la Virgen de Concepción.
Entre las actividades costumbristas del municipio están las serenatas, la celebración de la feria patronal y los días de plaza. En las aldeas Los Jobos, Los Amates, Lo de Reyes y Ojo de Agua, se realizan bailes folklóricos de El Costeño y El Venado, el día tres de mayo se celebra el día de  la Cruz. La población profesa la religión católica y evangélica, aunque predomina la primera. En cuanto al deporte se identifican y practican el futbol, baloncesto y papifutbol.


Rabinal Achì

El Rabinal Achí es el único drama completo que se ha salvado desde la conquista hispánica de América, su contenido parece ser la única esfera en el sustrato cultural indígena que no desapareció por la cultura cristiana y además se conservó e impuso sus formas eternas.
Es de vital importancia porque en ella se conserva la memoria milenaria. Su valor excepcional se ve reflejado en el prolongado período que ha sobrevivido ininterrumpidamente, atravesando la época de la colonización e incluso del enfrentamiento armado.

Rabinal, municipio de Baja Verapaz situado en la región norte del país a  150 Km. de la capital. En este lugar arribaron los Rabinaleb, donde hoy en día se practica y presenta el Rabinal Achí o Xajooj tun, que quiere decir Baile del Tun.

Es una obra en la que se dramatiza el rompimiento de la alianza entre los  K’ich’e y los Rabinaleb; la obra se divide en cuatro actos, cuyo desenlace es la muerte de K’iche’e Achí, es decir, el triunfo de los Rabinaleb, el primer acto suele ser el más largo.

El Xajooj Tun ha superado diversos problemas por los que ha estado en peligro de desaparecer, entre ellos, la precariedad económica y el impacto que tuvo en la comunidad el conflicto armado interno.

HISTORIA

En 1850, Bartolo Sis puso por escrito los diálogos del Rabinal Achí (o Xahoh Tun[1] o Baile del Tun). Cinco años después se los dictaba al francés Charles- Étienne Brasseur de Bourbourg. Sin embargo, no fue sino hasta un año después, el 25 de enero de 1856, día de la Conversión de San Pablo, y tras mucha insistencia del francés que el baile-drama se representó por primera vez después de 30 años.


CARACTERÍSTICAS QUE RESALTAN EN LA OBRA

El relato en la obra se sitúa en un momento de conflicto entre los Rabinaleb y los K’iché, dos entidades políticas importantes dentro de la región y época.

Desde hace más de ocho siglos, el “Rabinal Achí” se ha presentado  y durante la colonia entre el 12 y el 25 de enero de cada año en Rabinal, durante la fiesta en honor a San Pablo. Para los actuales habitantes de Rabinal que en su mayoría son mayas achí, más que una representación artística es un acto sagrado, que rememora y convoca la energía de sus más lejanos ancestros, los dignatarios de la fortaleza de Kajyub’, el actual sitio arqueológico en el que se sucedieron los hechos históricos que narra la obra.

Este carácter sagrado de la obra conlleva la realización de una serie de nueve ceremonias previas y posteriores a su representación, con el objeto de pedir permiso y agradecer a los antepasados, los personajes y los danzantes ya muertos, por la buena ejecución de la obra. Una primera ceremonia tiene lugar en la casa del director, actualmente don José León Coloch para bendecir a los danzantes, las máscaras, los instrumentos musicales y todos los implementos. Posteriormente se realizan cinco ceremonias en los cerros sagrados Kajyub, Kambá, Kisintun, Ximbajá y Saqtijel. En el lugar de presentación de la obra también se hace una ceremonia. Nueve días después de su representación se da la última ceremonia de agradecimiento nuevamente en la casa del director.


UN HECHO HISTÓRICO

En el “Rabinal Achí” se narra cómo los Rabinaleb se rebelan y separan de la confederación política de los K’iche’s, al intentar estos conquistar el valle de Rabinal. Los K’iche’s mantenían, en la época, el dominio político sobre bastas regiones y pueblos.

En la obra, K’ich’e Achí, guerrero de los K’ich’es, es capturado por el guerrero de los Rabinaleb, Rabinal Achí, en las afueras de Kajyub’, cuyo dignatario es Job’ Toj; el guerrero K’ich’e es juzgado y condenado a muerte. Antes de ser sacrif icado K’ich’e Achí pide tomar la bebida ceremonial embriagante de los Rabinaleb y bailar con la princesa de Kajyub llamada Uchuch Q’uq’ Uchuch Raxon “La madre de las Plumas Verdes, la Madre de las Plumas Azules”; así también pide que le concedan 260 días para ir a despedirse de su tierra. Una vez concedidos todos estos deseos, K’ich’e Achí es sacrificado por los guerreros águilas y los guerreros jaguares al mando de Rabinal Achí.


Los sucesos

Un guerrero, del linaje de Nima K’iche’, jefe de Cunén y de Chajul, llamado K’iche’ Achi’, ha estado atacando Kajyup, la fortaleza de los Rabinal, y ha logrado capturar al señor de Rabinal, Ahau Job Toj. Sin embargo, su éxito es detenido por Rabinal Achi’, quien logra liberar a Ahau Job Toj y captura a K’iche’ Achi’ (aquí es cuando empieza la trama del etnodrama). A K’iche’ Achi’ se le ofrece perdonar la vida si ofrece vasallaje a Ahau Job Toj, pero se niega y prefiere morir antes de humillarse, así que se le conceden sus últimos deseos: probar fuerzas de combate con los guerreros águilas y jaguares de Rabinal, comer y beber lo que ingieren sus captores, vestirse con los trajes de Rabinal, bailar con música de tun y pito con U Chuch Gug, doncella de la región de Carchá y, por último, 260 días y noches para despedirse de sus montañas y valles, al regreso de este viaje es ejecutado por los guerreros águilas y tigres.

La ejecutan bailadores asistidos por dos tocadores de trompeta y un tocador de tun. Los personajes son: Rabinal Achi’, K’iche’ Achi, Ahau Job Toj, Muy, Guerrero Jaguar, Guerrero Águila, U Chuch Gug. De acuerdo a las prescripciones originales, los danzantes deben mantener abstinencia sexual 30 días antes y 30 días después de la ejecución de la danza y se pide permiso a los Rajawales o señores de los cerros.


Este es un fragmento del Rabinal Achi’, adaptación de la traducción de Alain Breton.

Kiche’ Achi’: ¡Vas a salir, soberano (de tu fortaleza), y serás agujerado, perforado! No serás el primero cuyas raíces, cuyo tronco acabo, rey de los chakachib, de los tzamanib, Kawuk Rabinal, te dice mi palabra a la faz del cielo y la faz de la tierra. ¡Por eso no voy a cambiar muchas palabras con vos! ¡Qué el cielo y la tierra queden con vos, Rabinal Achi’!
Rabinal Achi’: ¡Eja! ¡Hombre colérico, Kawek K’iche’! ¿Qué dice tu palabra a la faz del cielo, a la faz de la tierra? Pero tan cierto como que allí está el cielo, tan cierto como que existe la tierra, tú acabas de entregarte a la punta de mi flecha, a mi escudo, a mi maza, a mi hacha, a mis brazaletes, a mi fuerza, a mi bravura. Pero sea así o no, yo te he vencido con mi cuerda blanca, con mi lazo brillante. Así te dice mi palabra a la faz del cielo, a la faz de la tierra. ¡Qué el cielo y la tierra sean contigo, bravo guerrero, mi prisionero mi cautivo! Gracias sean dadas al dueño del cielo, al dueño de la tierra, te han empujado a la punta de mi flecha. ¿De dónde saliste? ¿Huiste de la guerra? ¿Quizá no eres sino hijo de las nubes, de la bruma?
K’iche’ Achi: Verdaderamente las palabras que proferís son arrogantes para mí. Vuestra palabra dice: “¿No habrás venido huyendo del combate?” Yo revelaré el rostro de mis montañas, de mis valles.
Rabinal Achi’: ¡Si no revelas el rostro de tus montañas, el rostro de tus valles, entonces quiera el cielo y la tierra que no seas sino comida! ¡Voy a hacerte entrar frente s mi eminencia, al interior de la gran fortaleza, al interior de la gran muralla!
K’iche’ Achi’: Yo soy la cólera, soy la fuerza del soberano de los kunen, de los chajul, el rey
Balam Achi’ Balam K’iche’, descendiendo al instante de mis montañas, de mis valles.
Rabinal Achi’: Entonces habréis informado a vuestras montañas, a vuestros valles. ¡Es cierto que aquí morirás, desaparecerás, aquí, en el ombligo del cielo, en el ombligo de la tierra.
K’iche’ Achi: ¡Eja, Rabinal Achi’! De frente a la fortaleza soberana, Kajyub, ¿no es aquí donde se reúnen las cinco cargas de pataxte, las cinco cargas de cacao? (tributo al rey k’iche’) Supo el rey Balam Ajaw Balam K’iche’ que su muerte era deseada por el rey de los chakachib, de los tzamanib, Kawuk Rabinal (y dijo) “¡Hagamos del soberano de las montañas k’iche’ y de los valles k’iche’! ¡Que venga a tomar posesión de las blancas montañas, de los blancos valles (de Kajyub)!” Fue entonces que lanzó sus exhortaciones, sus gritos y lanzó su desafío. Fue así que vine blandiendo mi arco y mi escudo, que recorrí las montañas y los valles y vine a lanzar mi desafío.
Rabinal Achi’: ¡Es verdad que ellos acometieron aquí, en el ombligo del cielo, el ombligo de la tierra, a nuestros hijos. Pero también es verdad que no tomaron posesión de las blancas montañas de los blancos valles! ¡Por eso, en vano habéis venido a desperdiciar tantos días, tantas noches! No vinisteis sino para agotar la faz de vuestro corazón, la faz de vuestros hombros. ¡Nada ha dado resultado!
K’iche’ Achi’: ¡Estoy en mis montañas, estoy en mis valles!
Rabinal Achi’: ¿Por qué raptaste a mis hijos? ¡No tenías que meterte con ellos! Fuisteis vos el que raptó a mi señor en el lugar llamado Chatinibal y lo encontré en una prisión de cal, gravemente quemado por todas partes. ¿No devastasteis acaso poblados, caseríos y aldeas? Esto es lo que vinisteis a pagar.
K’iche’ Achi’: Fue únicamente a causa del rencor de mi corazón que hice venir a los blancos niños (los de Rabinal). Donde ellos guerreaban, dije: “¿No convendría acaso que yo rapte a estos blancos niños? Es igualmente cierto que vine a raptar a vuestro señor y lo obligué a descender hacia mis montañas y mis valles, allá al país k’iche’. A causa del rencor de mi corazón por no haber tomado posesión aquí, del ombligo del cielo, del ombligo de la tierra. Fue entonces que lo encerré en la cal blanca. Es verdad que destruí tres poblados, caseríos y aldeas, por rencor de mi corazón.

Rabinal Achi’: Nos hemos enfrentado detrás de la gran fortaleza, de la gran muralla, durante 13 veces 20 días, 13 veces 20 noches. ¡Nos agotamos, no tuvimos ningún reposo! Si dice mi señor: “Dejadlo ir a sus montañas, a sus valles”, si lo dice mi soberano inmediatamente os dejaré ir.

K’iche’ Achi’: ¡Anunciadme pues!

[En el segundo acto Rabinal Achi’ anuncia a K’iche’ Achi’ frente al rey Job Toj]

Rabinal Achi’: ¡Salve oh rey! ¡Salve oh reina! ¡Sí, gracias al cielo y gracias a la tierra, vosotros estáis entronizados, estáis abrigados bajo la protección del quetzal de plumas verdes, adentro de la gran fortaleza, de la gran muralla! He aquí al hombre colérico con el cual hemos luchado durante 13 veces 20 días, 13 veces 20 noches, atrás de la gran ciudadela. Yo lo derribé, lo amarré y maniaté. Yo lo interrogué y él no reveló inmediatamente la faz de sus montañas y sus valles. Ese hombre exterminó diez blancos niños. Fue este colérico hombre quien llegó a raptaros allá, en Chitinibal y quien destruyó tres poblados, caseríos y aldeas.

Job Toj: ¡Gracias al cielo, gracias a la tierra que el colérico hombre haya sucumbido ante vuestro arco y escudo!. ¡Hacedlo entrar frente a mí! Recomendadle que incline su rostro, quizá entrará a completar [a las doce águilas amarillas, a los doce jaguares amarillos]. Entonces vendrá ciertamente como yerno, como cuñado.

[En el tercer acto Rabinal Achi’ lleva el mensaje a K’iche’ Achi]

K’iche’ Achi’: ¿Sería yo aún un valiente, sería yo todavía un hombre, si me inclinara, si inclinara mi rostro? ¡He aquí mi arco, mi escudo, mi hacha blandida, esa será mi sumisión!
[En el cuarto acto K’iche’ Achi’ es presentado ante Job Toj]

Job Toj: ¡Kawek K’iche’! Vos vinisteis para raptar a los blancos niños. Fuisteis vos quien llegó a raptar mi señoría, mi persona, allá en Chatinibal. Quien me llevó y encerró en la cal amarga. Es verdad que allá hubierais terminado de golpear mis raíces, mi tronco, allá en las montañas y valles k’iche’. Esa es la razón por la que mi guerrero Rabinal Achi me liberó, me trajo, cargándome en sus brazos y vino a reinstalarme adentro de la ciudadela. Sois vos quien destruyó tres poblados, caseríos y aldeas. ¡Esto es lo que vinisteis a pagar aquí, es seguro que vas a morir, a desaparecer!

K’iche’ Achi’: Decís verdad. Aceptaré vuestras bebidas venenosas, que hielan y paralizan.
Job Toj: ¿Eso es verdaderamente lo que deseas?

K’iche’ Achi: ¡Oh, vosotros los flautistas, vosotros los tambores! ¡He aquí lo que tocaréis, mi flauta, mi tambor, a la manera con que se reciben mis prisioneros, mis cautivos, en mis montañas y valles! ¡Rey Job Toj, si es verdad que sois provisto, que sois colmado en la gran fortaleza, en la gran muralla, dame prestada, la madre del quetzal, de las plumas verdes, las gemas preciosas venidas de Tzam Q’am Karcha!

Job Toj: Yo te la ofrezco, como gran signo de tu muerte, de tu desesperación.
K’iche’ Achi’: ¡Honrado séais a la faz del cielo, a la faz de la tierra! ¡He aquí lo que me fue prestado y que devuelvo! Y mi palabra dice aún: “Dame prestados las 12 águilas amarillas, los jaguares amarillos, aquellos cuyos bastones, cuyas lanzas yo enfrenté, de día y de noche”.
Job Toj: Yo os los doy.

K’iche’ Achi’: ¡Honrado séais frente al cielo, frente a la tierra! Mi palabra dice a vuestro rostro a vuestra boca: “Dadme 13 veces 20 días, 13 veces 20 noches, que yo avise el rostro de mis montañas, el rostro de mis valles. ¡Allá en donde caminé, en donde viví!” [Habla solo para sí] ¡Dirigí mis adioses al rostro de mis montañas, al rostro de mis valles, donde caminé, donde viví! ¡Oh cielo, oh tierra! ¿No habría alcanzado nada mi cólera ni mi fuerza? ¡Disfruté mi recorrido bajo el cielo, mi recorrido sobre la tierra, regresé con las manos vacías! ¡No alcanzó nada mi cólera ni mi fuerza! ¡Oh cielo, oh tierra! ¿Es cierto que moriré aquí, en el ombligo del cielo, el ombligo de la tierra? Idos mis metales dorados, mis metales plateados, mi arco, mi escudo, mi hacha de guerra, mis vestidos, mis sandalias. ¡Idos hacia nuestras montañas, hacia nuestros valles! ¡Id a comunicar la noticia a nuestro señor, porque probablemente dice: “Él está en camino”! Eso no lo dirá más, si es que yo espero ahora mi muerte, mi desesperación. ¡Oh cielo, oh tierra, si verdaderamente muero aquí, asemeje yo a esa ardilla, a ese pájaro que murió en la rama del árbol, de donde obtiene su alimento, aquí, en el ombligo del cielo, el ombligo de la tierra! ¡Oh vosotros águilas, vosotros jaguares, haced vuestro trabajo, cumplid vuestro encargo, haced actuar vuestros colmillos y garras para que, en un instante, me convirtáis en plumaje, porque yo solamente fui valiente al venir de mis montañas, de mis valles! ¡Qué el cielo y la tierra queden con vosotros, 

águilas, jaguares!



Museo del Trapiche Baja Verapaz

Este lugar es conocido por su rica historia como el primer productor de azúcar de Guatemala.  Siendo el primero de su clase, era originalmente de aquí de donde se exportaba azúcar morena a toda Centroamérica desde el principio del siglo XVII.

El Museo Regional del Trapiche es considerado por la UNESCOpara la implementación de un proyecto piloto a nivel Latinoamericano.
Además de la rica y extensa historia colonial de San Jerónimo, el lugar cuenta con el legado de Fray Bartolomé de las Casas,quien fue uno de los primeros en reclamar los derechos humanos para indígenas en el tiempo de la conquista.
En 1986, el Instituto de Antropología e Historia, inició la recuperación y restauración de lo que fueran las áreas de la Hacienda de San Jerónimo, donde se localizaba el primer ingenio.
Con el apoyo de la Universidad  Rafael Landívar y activos artistas locales se ha logrado que el museo sea una atracción nacional.  Además con la intervención del sector privado y semi-privado el Trapiche tiene varios proyectos de restauración y remodelación.
En la actualidad cuenta con un flujo turístico muy importante para la economía de la región de Baja Verapaz.  Este proyecto muestra como  la iniciativa y participación activa  de la comunidad local, el interés de  instituciones Gubernamentales y privadas  y ayudados por la historia y belleza  natural  de Baja Verapaz,  hacen que nuestro patrimonio sea recuperado y  expuesto al mundo como un gran ejemplo de nuestra cultura.